jueves, 2 de abril de 2015

Finales, Dejavú...

No entiendo por qué la vida toca dos veces los mismos soundtrack... 
Pero ya estoy lista para mi final feliz ;)
 
<3

domingo, 22 de febrero de 2015

La parte favorita

Virginia Wolf escribió:
"Sobre el amplio continente de la vida de una mujer se proyecta siempre la sombra de una espada".
Una de las caras de esa espada según ella, es de las convenciones, de las tradiciones y el orden, donde: Todo es correcto.
Pero la otra cara de esa espada, si estás tan loca para elegirla y llevar una vida ajena a las convenciones, es donde todo es confusión, y nada sigue "su curso normal".
En su opinión si una mujer rebasa la sombra de esa espada puede llevar una vida más interesante, pero también será más peligrosa. 

Eat, Pray, Love.


sábado, 7 de febrero de 2015

Normal

Todavía creo en las historias felices,
en leer hasta el final un buen libro,
llorar con una película,
me encantan las flores,
los atardeceres,
una canción,
un poema,
reír...

Aunque ser normal ya no esté de moda, y sonar cursi es más una debilidad que una virtud.

viernes, 6 de febrero de 2015

Tiempos felices...

Esto me recuerda a un tiempo feliz...
Gracias.

domingo, 5 de enero de 2014

Reflexión aleatoria...

La vida es corta como para vivir con:

Un miedo que puede tener fin,
una situación que puede ser cambiada,
un espíritu que acomodado por la costumbre no luche por ser plenamente feliz,
el vacío de un abrazo,
una pregunta sin una respuesta.

La espera y el cambio del rumbo está en nuestras manos.

jueves, 2 de enero de 2014

Flashback


Para ese entonces 16 años, cantaba esta canción, y estaba más que segura que todo había terminado... Porque no me quería estancar, sabía que la vida tenía algo mejor. 
(Sorprendentemente  lo tenía bien claro hahaha!)


miércoles, 1 de enero de 2014

El recuento del 2013...

Una vez más el trauma ese de ver pasar los años, cambiar de año en el calendario, y bien dicen que a medida la edad avanza disminuye la capacidad para desvelarse y los regalos recibidos en navidad. Con eso de la edad, y otros achaques más, el tiempo pasa aunque nos opongamos.

Creo que con la edad viene ese don de disfrutar más el tiempo con la familia, la parafernalia de diciembre, el caos, y hasta disfrutar de las enormes filas para comprar alguna cosa.

Me ha emocionado el hecho de terminar el año con una lista de propósitos más que cumplidos, no suelo trazar propósitos en diciembre, con eso de ahorrarme la decepción de no haber completado la lista, sino que mi estilo es más esperar las metas que me vaya trazando en el camino.

Fui a clases de italiano y Belly Dance, con lo que aprendí que hay que invertir en aquellas cosas que te hacen feliz, sin importar si son útiles para los demás o no. Hay que hacerlas, para que años más tarde no digas: Yo quería... (Como cuando quería aprender ballet desde los 5 años, y mi papá siempre me decía que me iba a llevar a clases). Otra de las cosas más grandes fue comprometerme a seguir el plan de cura romana, con el que realmente todo cambio para bien. 

La lección más grande aprendida fue que todo requiere una cuota de sacrificio, y creerlo es lo más importante, sobre todo creer que merecemos que nos pasen las mejores historias y luchar por ellas los 365 días del año. 

Reciban el año nuevo con la mejor de sus energías, confiados que este año será realmente de ustedes.