domingo, 17 de abril de 2011

La que sufre es porque quiere...


Problema más cliché que la novia enojada, el pregunta ¿Qué te pasa?-. Ella le responde con un tono casi de novela- Nada-. Y entonces él le sigue hablando como si no pasará nada.
Ante dicha situación me pregunto ¿Qué pasará si la historia fuese distinta? Si cuando usted está enojada, el otro lo predice fácilmente, le dice que lo entiende y se disculpa... La verdad yo no sabría ni que esperar en cuestión de respuesta, porque se nos educa a que jamás de los jamases lo van a descifrar.

Hablando sobre el origen del ilusorio problema acerca de "Lo que debería ser", quizá de pequeñas se nos enseño a que otro adivinará nuestros caprichos y antojos. O bueno también podemos culpar a demasiada película donde al final el hombre corre tras la mujer que se va llorando... si usted es mujer pregúntese ¿Cuántas veces no ha caminado esperando que él corra tras suyo? ¿Qué le llame diciéndole que lo siente? ¿Qué tenga un sensor para adivinar cuando está enojada y por qué? a lo mejor son muchas, o su orgullo respondería que pocas, lo que no puede negar es que alguna vez lo ha deseado.

¿Será que culturalmente se nos ha educado a las mujeres a ser así? dramáticas, enamoradizas, orgullosas, celosas, curiosas, entre mil defectos más... Es lógico que si, son actitudes que por ser hijas de Eva nos corresponden, además podemos culpar a la abuela y mamá que le dice; "Cuidese", "Una mujer sabe atender la casa", "Debe cuidar al marido, si no otra se lo quita"... Y así una enciclopedia completa de viejas creencias que compiten con el feminismo que se pregona en estos dorados tiempos..

La cura para dejar de sufrir es más sencilla que leer novelas de Corin Tellado, páginas de consejería, enviar mensajitos del celular con la palabra: PAREJA, analizar novelas de televisa, entre innumerables antídotos de consejería que prefiera para aliviar sus ataques. Basta con utilizar la lógica básica que usan un 99% de hombres racionales. lo cual consta de; yo lo hablo y de esta forma obtengo la respuesta que necesito. O al menos algo así.

Para que compruebe que no le miento piense en las siguientes frases:
  • Una suposición puede ser más peligrosa que una verdad. Ya que la primera si nunca la comprobamos enfrentándola solo la imaginamos más grave.
  • Mujer que no jode no es mujer. Nada más falso que eso, no queremos una vida complicada, no la hagamos así a otros (Normas de convivencia básicas).
  • No dejar los problemas para después. Las cosas pasan, se hablan y resuelven. Mientras más largas se le dan a las soluciones tardarán más en llegar.
En fin, tanto hombres como mujeres somos seres mortales, que no podemos predecir fenómenos, leer la mente del otro, o creer en instintos para dar cosas por hechas. Ponerse en el lugar del otro en cualquier ámbito de la vida ahorra dolores de cabeza.